
Jabón y productos de higiene
El jabón puede dejar una película invisible sobre los metales que con el tiempo apaga su brillo natural. Los jabones en barra suelen ser más agresivos, ya que se acumulan en cavidades, uniones y engastes, reteniendo suciedad y dificultando su limpieza.
Los jabones exfoliantes merecen especial atención: sus partículas abrasivas pueden rayar la superficie de los metales y afectar piedras más delicadas.

Alberca, sol y cloro
La exposición frecuente al cloro puede provocar decoloración, manchas y desgaste tanto en metales como en piedras. Debido a su naturaleza oxidante, el contacto constante termina afectando la apariencia de la pieza.
Recomendamos retirar tus joyas antes de entrar a la alberca para conservarlas en perfecto estado.

Mar y protector solar
El agua de mar, la sal y el yodo pueden acelerar el desgaste de los metales. Además, la arena puede acumularse y generar fricción que opaca las piedras.
El protector solar también puede afectar tus joyas: deja residuos grasos que se alojan en cavidades y engastes, y en algunos casos requieren limpieza profesional para retirarlos completamente.

Deporte y sudor
Durante la actividad física, el sudor puede acelerar el proceso natural de oxidación, especialmente en la plata, haciendo que se oscurezca con mayor rapidez.
Además, los impactos y movimientos bruscos pueden debilitar estructuras, deformar piezas o aflojar engastes, sobre todo en anillos con piedras.

Cosméticos y fragancias
Perfumes, cremas y maquillaje contienen componentes como sales, fragancias y ciertos compuestos que pueden reaccionar con los materiales de tus joyas. Esto puede provocar manchas, cambios de color o acumulación de residuos en zonas difíciles de limpiar.
Aplicarlos antes de colocarte tus piezas ayuda a preservar su brillo y acabado original.

Nuestro consejo más importante
Al contrario de lo que solemos hacer, las joyas deben ser el toque final.
Colócalas únicamente cuando tu piel esté completamente seca y todos los productos cosméticos se hayan absorbido.
Este pequeño hábito puede marcar una gran diferencia en la vida y apariencia de tus piezas.

